Aspectos técnicos, legales, económicos, sociales y ambientales
Un proyecto con un valor actual neto de 238 mil deja de convenir si el precio de venta cae apenas un 7 %, pero soporta un 40 % más de inversión. El análisis de sensibilidad dice dónde conviene afinar las estimaciones.
01El aspecto técnico
El análisis técnico confirma que el producto se puede hacer con la tecnología disponible, en el plazo y con el equipo del proyecto. Revisa las alternativas de arquitectura, la disponibilidad de componentes y su riesgo de obsolescencia, la existencia de más de un proveedor para las piezas críticas, las herramientas de desarrollo y de ensayo necesarias, y los puntos de mayor incertidumbre, que conviene atacar primero con prototipos. Una lista de riesgos técnicos con su probabilidad, su impacto y una acción prevista es parte del proyecto, no un anexo.
02El aspecto legal
Un producto se apoya en decisiones legales: la forma jurídica de quien lo fabrica, vista en sociedades comerciales; los contratos con clientes y proveedores; el cumplimiento de las normas técnicas; y la propiedad intelectual. En la Argentina, las invenciones se protegen con patentes ante el INPI según la Ley 24.481, y el software, como obra, por el régimen de derecho de autor de la Ley 11.723. Si el producto usa bibliotecas o sistemas de código abierto, hay que respetar sus licencias, que pueden obligar a publicar el código propio. La responsabilidad profesional de quien firma el proyecto se trató en responsabilidad profesional. Como toda norma, las leyes citadas deben consultarse en su texto vigente en InfoLEG.
03El aspecto económico
El análisis económico arma el flujo de fondos y calcula el valor actual neto y la tasa interna de retorno, como se vio en evaluación de proyectos. Pero cada número del flujo es una estimación. El análisis de sensibilidad mueve una variable por vez y mide cuánto cambia el VAN; el diagrama de tornado ordena las variables de la más influyente a la menos, y el cambio crítico de cada una es el que lleva el VAN a cero:
Un producto con precio de 250 $, 4000 unidades por año, costo variable de 150 $, costos fijos de 150 000 $ por año, una inversión de 600 000 $ y cinco años de vida. Cada barra va del VAN con la variable disminuida al VAN con la variable aumentada en el porcentaje elegido; la línea central es el VAN base y la de trazos, el cero.
05En el laboratorio
Armar la lista de riesgos técnicos del proyecto final con probabilidad, impacto y acción prevista, y ordenarla.
Revisar las licencias de todas las bibliotecas de software que usa el proyecto y anotar qué obligaciones imponen.
Hacer el diagrama de tornado del flujo de fondos del proyecto final y decidir qué estimación conviene mejorar primero.
06Errores frecuentes
- Presentar un solo número de VAN. Sin sensibilidad, no se sabe cuán frágil es la conclusión.
- Usar código abierto sin leer la licencia. Algunas obligan a liberar el código del producto.
- Olvidar el consumo durante el uso en el análisis ambiental. Suele pesar más que la fabricación.
- Tratar el análisis social como un párrafo de relleno. La privacidad y la seguridad de los usuarios son requisitos.
07Autoevaluación
¿Qué VAN tiene el proyecto del laboratorio al 15 %?
Unos 238 000 $.
¿Cuánto puede caer el precio antes de que el VAN sea negativo?
Un 7,1 %.
¿Y cuánto puede aumentar la inversión?
Un 39,7 %.
¿Ante qué organismo se patenta una invención en la Argentina?
Ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI).
08Para ampliar
- Nassir Sapag Chain y Reinaldo Sapag Chain. Preparación y evaluación de proyectos. McGraw-Hill. Los estudios técnico, legal, económico y organizacional, y la sensibilidad.
- Karl T. Ulrich y Steven D. Eppinger. Diseño y desarrollo de productos. McGraw-Hill. La propiedad intelectual y la economía del desarrollo de productos.
- Organización Internacional de Normalización. ISO 14040: Gestión ambiental. Análisis del ciclo de vida. Principios y marco de referencia. ISO. El marco para evaluar el impacto ambiental de un producto de punta a punta.
04Los aspectos social y ambiental
El análisis social pregunta a quién beneficia y a quién puede perjudicar el producto: los usuarios, los trabajadores que lo fabrican, la comunidad. Incluye la accesibilidad, la privacidad de los datos que recoge, la seguridad de las personas y el empleo que genera o reemplaza, y se apoya en la ética profesional. El análisis ambiental recorre el ciclo de vida: los materiales y la energía de fabricación, el consumo durante el uso —que en muchos equipos es el impacto mayor— y el destino al final de la vida útil como residuo electrónico, con los criterios vistos en gestión ambiental.